Cine Español – Principios S. XX hasta años 30

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La primera película española fue Salida de la misa de doce de la Iglesia del Pilar de Zaragoza (1896), rodada por Eduardo Jimeno Correas, uno de los pioneros en el cine español. Una película de tipo documental.

Salida de la misa de doce de la Iglesia del Pilar de Zaragoza (1896), E. Jimeno Correas.

La primera película con argumento fue  Riña en un café (1897), del fotógrafo y director barcelonés Fructuós Gelabert. Hizo uso de “vistas” y “panorámicas” de Barcelona y sus alrededores, aunque durante un tiempo siguió los modelos franceses con abundantes procesiones religiosas.

Riña en un café (1897), Fructuós Gelabert.

También sorprendió el trabajo de Segundo de Chomón, el primer director español de éxito internacional. Se le conoce por el uso de maquetas y todo tipo de efectos, incansable a la hora de encontrar recursos visuales y de color, que dieran más efectismo a sus historias. Uno de sus trabajos por excelencia y que servirá como referencia en la historia del cine será El hotel eléctrico (1908), entre otros.

El hotel eléctrico (1908), Segundo de Chomón.


Desde finales de los años diez se realizó un traspaso de la principal actividad cinematográfica en Barcelona a Madrid. Se inicia el predominio de las llamadas “españoladas”, que exageraban el carácter español, y que durará hasta 1980. Destaca Florián Rey con la primera versión de Nobleza baturra (1925), con el director de fotografía Enrique Guerner. Más adelante el primer existo de cine español sonoro correría de su cargo con La hermana San Sulpicio (1934).

Nobleza baturra (1925), Florián Rey.

Comienza a situarse como director de relevancia, Florián Rey, junto con Benito Perojo, que aportó una cierta renovación narrativa al cine español de la época (Para toda la vida, 1924). El costumbrismo y los temas populares predominaron durante los años veinte. Al mismo tiempo, las zarzuelas ocupan un lugar privilegiado en la producción cinematográfica española.

En 1928, se buscaba consolidar la industria del cine nacional. Mientras tanto, Benito Perojo dirigía El negro que tenía el alma blanca (1927), y Florián Rey dirigía un drama rural de gran impacto, La aldea maldita (1930), que se convierte en un éxito en París, donde al mismo tiempo, Buñuel y Dalí estrenaban Un perro andaluz (1929).

El negro que tenía alma blanca (1927), Benito Perojo.

Este podría haber sido el comienzo de la consolidación de la industria del cine español, pero el inicio de la Guerra Civil acaba con los pequeños avances conseguidos hasta entonces. Sin embargo, también provocó una intensa actividad en el campo de los reportajes y noticiarios. Desde 1936 destacarían directores como Ignacio F. Iquino y Rafael Gil.

Bibliografia:

http://www.españaescultura.es

http://www.wikipedia.com

http://www.recursos.cnice.mec.es

Trabajo realizado por Silvia Villegas

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