Cine Español – años ’80, ’90 y primera decada S.XXI

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Tras la dictadura franquista, España comenzaba a abrirse paso al mundo con un nuevo modelo democrático de libertades, lo que supuso también un impulso para el cine autonómico, donde se destacaron realizadores como Imanol Uribe con su película La muerte de Mikel (1982), cuyo Director de Fotografía es el hoy reconocido internacionalmente Javier Aguirresarobe.

Los años ´80 comenzaron con los acuerdos entre cine y televisión (TVE) para adaptar grandes obras de la literatura y con la llegada de la realizadora Pilar Miró a la Dirección General de Cinematografía, protegiendo el cine de autor y proporcionando una nueva política de subvenciones llena de controversia, con su Ley del Cine. También se crearon los primeros nacionales de cinematografía, los Goya, en 1986.

Grandes éxitos fueron Volver a empezar (1982) de José Luis Garci y su Director de Fotografía, Manuel Rojas, que lograron el primer Óscar a mejor película extranjera, o Los Santos Inocentes (1984) adaptada por Mario Camus, quien bordaría también obras como La casa de Bernarda Alba (1987) con Fernando Arribas como Operador.

Llega a los espectadores la nueva comedia española que encarnaba a las generaciones que crecieron bajo el franquismo, entre el idealismo y el desencanto, en pleno apogeo de la movida madrileña, impulsada por Fernando Trueba con toques clásicos en Ópera Prima (1980), o Fernando Colomo con La línea del cielo (1984), con Ángel Luis Fernández como 1er Operador de ambas.

Fernández también colaboró con el máximo exponente de la movida, Pedro Almodóvar, en películas como La ley del deseo (1987). Sus comedias personalísimas de trasfondo melodramático han impulsado el cine español internacionalmente, encontrando en el Director de Fotografía José Luis Alcaíne a su mejor aliado desde 1988 con Mujeres al borde de un ataque de nervios.

Alcaíne ya había trabajado con otros importantes realizadores como Manuel Gutiérrez Aragón (Demonios en el jardín, 1982) o Víctor Erice, muy cuidadoso de los aspectos estéticos (El sur, 1983). Ambas películas formaban parte de ese cine costumbrista que revisionaba la imagen que el régimen dictatorial había querido transmitir de la España profunda.

La visión crítica de España y su historia en tono de comedia mordaz y esperpéntica llegó con Luis García Berlanga y La Vaquilla (1984), y José Luis Cuerda con Amanece, que no es poco (1989), fotografiada por Porfirio Enríquez.

No debemos olvidar tampoco el cine social conocido como “quinqui”, centrado en jóvenes que provenían de ambientes de delincuencia y que vivían rodeados de pobreza y drogas. El máximo exponente fue Eloy de la Iglesia con El pico y El pico II (1982), contando con Javier Aguirresarobe, y La Estanquera de Vallecas (1987), fotografiada por Manuel Rojas.

A finales de los ´80, el revisionismo histórico y costumbrista empezó a decaer y fue sustituido por el un cine erótico heredero del destape, que reflejaba una nueva sociedad a través de la sexualidad. A parte de Almodóvar o Rafael Gil (director de comedias eróticas menores), el director Bigas Luna daba comienzo a los ´90 con Las Edades de Lulú (1990) y Jamón, jamón (1992), con Arribas y Alcaíne como responsables de la fotografía. Este último era colaborador asiduo de Vicente Aranda, que formaba parte de esta corriente con largometrajes del estilo La Pasión Turca (1994).

Un cine más comercial se abría paso para hacer frente a la influencia de la industria norteamericana y la televisión. A la par que directores como Trueba o Almodóvar siguen cosechando éxitos (ganaron el Óscar con Belle epoque en 1992 y Todo sobre mi madre en 1999, respectivamente), llegan los nuevos realizadores que han crecido en la democracia.

De la nueva camada, interesada en una emergente sociedad española por la reestructuración económica y social,  podríamos destacar a Julio Médem y sus estructuras narrativas poéticas emocionales, con un lenguaje estético propio: Vacas (1991) con Carles Gusi de Operador, Tierra (1996), con Aguirresarobe.

También encontramos la aclamada Tésis (1996) en el género de thriller de Alejandro Amenábar, unos de nuestros directores más internacionales, con Hans Burman como Operador. Burman ya había trabajado con Mario Camus y se ha posicionado como uno de los Directores de Fotografía más relevantes de nuestro cine.

El cine fantástico ibérico ha tenido como estandarte a Alex de la Iglesia a partir de Acción Mutante (1993), con la fotografía de Gusi. Pose grandes influencias de Hitchcock, la cultura del tebeo, los reality shows y el humor negro.

Por otro lado, records históricos de taquilla se lograron a través de un humor casposo y de chiste fácil en Airbag (1997) de Juanma Bajo Ulloa y Torrente, el brazo tonto de la ley (1998) de Santiago Segura, con Carles Gusi. Juanma Bajo Ulloa dio un giro radical tras películas de corte más intimista.

Otra de las visiones más personales es la de Fernando León de Aranoa, centrado en cuestiones sociales con una estética naturalista y propia del documental televisivo. En Familia (1996) y Barrio (1998), contó con la participación de Alfredo Mayo como Operador.

Durante los ’90, también se consolida la introducción de mujeres en la dirección cinematográfica, que había comenzado su andadura con Pilar Miró o Josefina Molina tiempo atrás. Isabel Coixet (Cosas que nunca te dije de 1996, con la dirección fotográfica de Teresa Medina, y A los que aman de 1998, con Paco Femenia), Icíar Bollaín (Hola, ¿estás sola? de 1995, con Teo Delgado como Operador) o Gracia Querejeta (Cuando vuelvas a mi lado de 1999, con Alfredo Mayo) son algunos ejemplos, con una propuesta narrativa y estética sólida.

La llegada del s.XXI es el inicio de la era digital y la sociedad globalizada, y ya no sólo la televisión influye en el cine, sino que Internet se transforma en un duro competidor de la industria cinematográfica, dando a luz al problema de la piratería. Durante la primera década, surgen multitud de nuevas promesas del cine y proliferan nuevos formatos de grabación digitales, ganando terreno al negativo.

En 2001 ya asomaba la cabeza Juan Carlos Fresnadillo con Intacto, reivindicando historias de calidad con producciones de bajo coste. Su nombre y el de su Director de Fotografía, Xavi Giménez, irían desde entonces ligados a thrillers y películas fantásticas.

Alex de la Iglesia seguía haciendo de las suyas con su humor gamberro en producciones como La Comunidad (2000) junto al 1er Operador Kiko de la Rica, con el que siguió colaborando más adelante.

También los primeros años fueron importantes para Aguirresarobe, que trabajó en éxitos de Amenabar (Los otros, 2001; Mar adentro, 2004) y Almodóvar (Hable con ella, 2002), ambos ganadores de premios Oscar, y para Alfredo Mayo, como Operador de Los lunes al sol (2002) de Fernando León de Aranoa y El método (2005) de Marcelo Piñeyro, que fue una revelación.

El debut en la gran pantalla del cortometrajista Daniel Sánchez Arévalo con Azuloscurocasinegro (2006), abría una etapa de buena cosecha de comedias españolas mezcladas con historias dramáticas, colaborando en sus grandes éxitos con Juan Carlos Gómez como Director de fotografía.

Jaume Balagueró, que ya venía dando guerra desde Darkness (2002) con Xavi Giménez, reinventó el cine de terror en nuestro país con el fenómeno de REC (2007) con Pablo Rosso, cuyo éxito ha  dado como resultado varias secuelas e, incluso, una adaptación norteamericana.

El género musical se volvió a poner de moda con películas como Al otro lado de la cama (2002) de Emilio Martínez Lázaro, que también firmó Las 13 rosas (2007) con Alcaíne, y que formaba parte de esa corriente cinematográfica que retomaba la Guerra Civil y el Franquismo, a la que también se apuntaron José Luis Cuerda y Hans Burman en Los girasoles ciegos (2008).

Los comienzos del s.XXI también han sido prolíferos para dramas intimistas como los de Isabel Coixet, que desde 2003 se internacionalizó con Mi vida sin mi, e Icíar Bollaín, que junto a Carles Gusi, firmó una gran película como fue Te doy mis ojos (2003).

En los últimos años, y por destacar algunas películas entre las producciones de calidad de nuestro país (que no han sido pocas), podemos encontrar a Javier Fesser y su polémica Camino  (2008), con Alex Catalán al frente de la imagen; la puesta de largo de Rodrigo Cortés y su Concursante (2007); antes de la brillante Buried (2010) junto a Eduard Grau; Celda 211 (2010) de David Monzón y Carles Gusi.

Bibliografia

http://www.imdb.com

http://es.wikipedia.org/wiki/Cine_espa%C3%B1ol

http://www.educacion.gob.es/exterior/br/es/centrovirtualrecursos/cinespanhol/cine_espanol.pdf

http://www.cinehistoria.com/?p=1847&page=28

http://vickyaroa.blogspot.com/

http://www.cineyletras.es/Historia-del-cine/historia-del-cine-espanol-anos-80.html

http://www.cineyletras.es/Historia-del-cine/historia-del-cine-espanol-anos-90.html

http://www.cineyletras.es/Historia-del-cine/historia-del-cine-espanol-comienza-el-nuevo-siglo.html

http://www.cosasdelcine.es/cine-espanol-anos-70-80/

http://elvideoclubdelos80.blogspot.com/2011/04/cine-quinqui.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Cine_quinqui

Trabajo Realizado por Raquel Fernández

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